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La ‘Catarsis’ de Francesco Bracci

Lo primero que quiso estudiar Francesco Bracci fue cine. El contexto, en cambio, se encargó de llevarlo por otro camino. “Era 1993 y no había muchas opciones reales de empezar en cine, por lo menos en el país”, dice Francesco. La oferta académica era limitada y el equipo técnico, costoso. Su sueño cinematográfico, entonces, quedó en pausa.

Francesco se decantó por la arquitectura. Esta resolución lo convirtió, con el tiempo, en uno de los artistas plásticos más conocidos del país. Sus obras han cubierto el paisaje urbano josefino durante más de una década. Entre sus trabajos más conocidos está El Misil hecho de botellas de plástico y los Palillos Chinos gigantes frente al Museo de Arte Costarricense, por mencionar algunos.

Aún tras su consolidamiento como artista plástico —premios de cultura y obras en el extranjero incluidos— el germen del cine no desvaneció. “Siempre estuvo latente pero por falta de tiempo no le había dado más chance.” Ese chance llegó 26 años después de que su carrera se bifurcara lejos del audiovisual con el Huawei Short Fest, un concurso de cortometrajes grabados con celular.

Fotograma del cortometraje ‘Catarsis’.

Para participar, Francesco debía enviar una propuesta de guion de alrededor de tres minutos. Él ya llevaba un par de años dándole vueltas a una idea para un largometraje, así que tomó un apéndice de esa película que tenía en mente y lo transformó en un cortometraje.

“Yo no estaba acostumbrado a tomar un papel en blanco y desarrollar un guión estructurado como tal”, dice. Sin embargo, su propuesta resultó una de las siete ganadoras. La empresa organizadora le dio dos celulares para que grabara su cortometraje, además de talleres de producción y fotografía.

“A mí no me gusta tener cosas muy rígidas. A pesar de que yo estudié arquitectura, casi que no hago planos, hago un boceto de lo que quiero pero en el sitio voy cambiando mucho a partir de las sensaciones que genera el espacio”. Esa aproximación tan abierta la replicó con su corto. El resultado fue Catarsis, cortometraje grabado 100% con celular que se exhibirá el próximo 19 de diciembre en el Cine Magaly.

En Catarsis importan más las sensaciones que la historia misma y la multiplicidad de lecturas está a la orden del día. El corto se sitúa en una fiesta underground de música electrónica en la que los protagonistas bailan eufóricamente a ritmo cocainómano. 

Fotograma del cortometraje ‘Catarsis’.

Como artista plástico, su obra carece de palabras. “A mí me cuesta visualizar diálogos, quería contar una historia a través de la imagen y el movimiento, que son lenguajes más afines a mí.” Francesco narra la historia con la marcha puesta en reversa: primero conocemos el desenlace y después rebobina hasta el inicio. “Me pareció más interesante que las personas intentaran atar cabos de por qué había sucedido eso. No quiero tener un final muy claro, me gusta que cada uno lo pueda interpretar a su forma”. 

Como locación, Francesco eligió un emblema arquitectónico de San José: el edificio Maroy. “Yo nunca había entrado pero tiene unas características especiales alucinantes.” Con sus tres pisos y una cúpula de concreto como sombrero, el edificio abarca un gran trozo de la cuadra josefina. Uno de los salones —amplio y relleno únicamente por los pilares que lo sostienen— se convierte en la pista de baile donde la decadencia toma forma de euforia. En un piso cubierto de cocaína e iluminado por luces rojas, los personajes se retuercen en un danza que es colectiva e individual al mismo tiempo. 

La dirección actoral la asumió con una apertura similar al de sus esculturas interactivas. “Yo tenía la idea clara de lo que quería y cómo iban las transiciones, pero también quería saber cómo se iban a dar en el momento. Al igual que en una obra de arte en un espacio público, la gente interactúa de formas que uno no se imagina.”

De hecho, la catarsis —esa que le pone el título a la obra— no estaba contemplada originalmente. “Todos empezaron a entrar en un nivel catártico súper particular. Yo dejé que la cosa fluyera. Fue interesante ver qué iba a suceder ahí con un poco de gente bailando de forma eufórica.”

Fotograma del cortometraje ‘Catarsis’.

Francesco ve compartiendo su futuro con el audiovisual. “Siempre he sentido que yo necesitaba comunicar a partir del cine. El cine me parece, probablemente, donde están todas las artes reunidas. De fijo seguiré haciendo y quiero acomodar mi tiempo para poder entrarle a más proyectos de este tipo porque la verdad es fascinante”. 

Catarsis se proyectará en una función privada el jueves 19 de diciembre en el Cine Magaly junto a los otros seis proyectos ganadores del concurso. 

Luis G. Cardoce [email protected]

Periodista y productor audiovisual especializado en temas de cultura y sociedad.

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