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‘Los miserables’: Un nuevo repaso de la segregación francesa

A Ladj Ly no le faltó osadía para pedirle prestado a Víctor Hugo un título para su ópera prima de ficción: Los miserables. Del clásico francés no solo recoge su nombre, sino el espíritu de denuncia ante la marginalización social de los barrios bajos parisinos.

Los miserables (2019) llega este jueves 20 de febrero a cines costarricenses después de una larga temporada de premios que le valió quedar entre las cinco nominadas a Mejor Película Extranjera en la pasada edición de los Óscars.

El filme de Ly se inspiró en los disturbios franceses de 2005: un período de tres semanas en los que, tras años de segregación y abusos policiales, explotó en los civiles una serie de disturbios caracterizados por la violencia, el saqueo y la quema de automóviles. 

A través de Stéphane (Damien Bonnard), un agente nuevo de la brigada policial, la película examina las tensiones entre los residentes de Montfermeil (locación original de la obra de Victor Hugo) y la policía. A Stéphane lo acompañan sus dos socios (Alexis Manenti y Djibril Zonga), un par de oficiales con la brújula moral perdida. Después de que un niño robe un cachorro de león al circo gitano, Stéphane vivirá de primera mano la crudeza de un pueblo olvidado, donde la policía trabaja con impunidad y la ley del más fuerte se impone sobre el orden. 

Ladj Ly, de origen maliense, sabe de sobra el teje y maneje de los suburbios marginalizados (banlieues): allí vivió toda su vida. De hecho, todavía hoy reside en esta comunidad, pese a que su voz ya suena como una de las más prometedoras del cine europeo. “Toda la película es de mi vida, mi historia, así que es como mi autobiografía”, dijo Ly en una entrevista para Indiewire. “Tenía diez años la primera vez que la policía me paró y me cacheó, así que te puedes hacer una idea de lo bien que les conozco. La mayoría no tiene educación y viven en malas condiciones y en el mismo barrio”, contó el mismo Ly, pero esta vez para El español

Retrato de Ladj Ly. Foto cortesía de Diamond Films.

Aunque la historia no se basa directamente en el libro, la película muestra más de una Cosette y un Jean Valjean deambulando por las periferias parisinas. No es casualidad que el filme se desarrolle en las mismas calles de Montfermeil, igual de olvidadas que en el siglo XVII, pero esta vez habitadas por comunidades de afrodescendientes y migrantes islámicos. En estos habitantes hay un sentido de pertenencia hacia Francia que no es recíproco: mientras ellos celebran el gane en el mundial de Rusia 2018, la policía los ve siempre como extranjeros peligrosos. 

“El tiempo de Hugo fue una era diferente, pero la pobreza y la miseria social permanecen en el área. Podría haber tomado el libro y hacerlo contemporáneo, pero con mi película quería retratar cómo vivimos hoy en estos guetos muy vigilados y las constantes amenazas de violencia que enfrentamos”, dijo el director para Indiewire.  

Los miserables tuvo su debut en el pasado Festival de Cannes, allí se quedó con el Premio del Jurado. Recientemente compitió por el Óscar a mejor película extranjera, pero con el fenómeno de Parasite en su punto más alto y con Dolor y Gloria también en la competencia, no logró acaparar la conversación como favorita. 

Luis G. Cardoce [email protected]

Editor de la Revista deleFOCO, periodista y productor audiovisual especializado en temas de cultura y sociedad.

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